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¿Qué es la celulitis y cuál es su clasificación?



La Dermatopatología Edemato-Fibrosa o más conocida como celulitis es un problema que afecta a gran parte de la población, en especial a las mujeres.

Es una enfermedad metabólica que provoca que la piel se muestre irregular y con pequeñas depresiones (lo que se conoce como “piel de naranja”) 

Está patología se presenta como una alteracion de la microcirculación sanguínea que se puede generar por diferentes factores como por ejemplo, los trastornos circulatorios, la falta de ejercicio o sedentarismo, permanecer mucho tiempo de pie o sentado, una alimentación inadecuada, el factor hereditario o genético, otros factores como el estrés, el tabaco o alcohol, el uso de ropa ajustada o factores hormonales.

Este es uno de los motivos por lo que se debe hacer un diagnóstico de la misma y evaluar ante qué tipo de celulitis estamos y en qué grado nos encontramos".

 

¿Qué tipos de celulitis hay?

La celulitis puede clasificarse según criterios como su gravedad, la zona a la que afecta o su aspecto. En función de este, puede ser:

 

  • Dura o compacta: este tipo de celulitis afecta sobre todo a mujeres jóvenes, también pudiendo ser delgadas e incluso deportistas. La piel es dura al tacto, firme y los nódulos son visibles sin necesidad de pellizcar con los dedos. Se encuentra principalmente en la cara externa de los muslos -acumulaciones que se conocen popularmente como cartucheras- y los glúteos, que adquieren apariencia rugosa, con hoyuelos y a menudo presentan estrías. Puede llegar a provocar dolor al presionar la piel.
  • Blanda o flácida: más común en mujeres de 30 a 40 años, afecta a personas sedentarias o que hayan variado de peso bruscamente. Se localiza principalmente en los muslos, el abdomen, los brazos, la espalda y los glúteos. Es un tejido que tiene consistencia flácida y gelatinosa, que otorga la apariencia conocida como piel de naranja. No suele ser dolorosa.
  • Edematosa: más frecuente en mujeres de 20 a 40 años. Se localiza sobre todo en la parte inferior de las piernas, aunque también puede afectar a los muslos y rodillas. Consecuencia de la retención de líquidos, su consistencia es viscosa o pastosa con nudos y puede ser dolorosa al tacto. A veces, molesta de manera espontánea y puede llegar a ser incapacitante. En este caso, podría requerir tratamiento médico.

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